Homenaje holandés a Moraíto

“El flamenco duele porque sus cantes están hechos sobre un crisol, sobre un dolor, una pena, una marginación, un desprecio de los demás”, dice Manuel Morao. De esta frase se extrajo el título de una de las joyas documentales que se proyectaron en la ya histórica Bienal de Flamenco 2012 (y digo histórica porque ya, como sea, ha pasado a la historia). El cante bueno duele, una cinta realizada por Ernestina Van de Noort para la televisión pública holandesa NTR, pretendía ser un recorrido por el flamenco jerezano y terminó siendo un homenaje al guitarrista Manuel Moreno Junquera, más conocido como Moraíto Chico, fallecido en agosto de 2011.

Van de Noort es una aficionada al flamenco que organiza, en su país, una Bienal Flamenco en la que trata, además de contratar a los artistas flamencos más significativos, de proponer producciones propias, como fue la unión entre la cantaora Rosario La Tremendita y el cantante iraní Mohammad Motamedi, un espectáculo titulado Qasida, que precisamente ha sido uno de los mayores éxitos de la última Bienal de Flamenco de Sevilla.

La directora, en su afición al flamenco que cultiva desde hace más de 20 años, pretendía con este documental, rodado en Jerez durante diez días de noviembre de 2010, acercar el cante y la guitarra más tradicionales, de la fuente, la raíz, al público holandés, más familiarizado con el baile o propuestas vanguardistas que con el flamenco de mayor arraigo. La idea era mostrar cómo se vive en un lugar como Jerez, uno de los lugares de origen de este arte en su día a día, a través de los testimonios y las vivencias de los propios artistas.

Y precisamente en torno a uno de los lugares más flamencos de la ciudad, el bar del barrio de Santiago Gitanería, se desarrolla la acción. Se habla de la guitarra de ahora y de antes, a través de Manuel del Morao, Moraíto y Diego del Morao, además de presentar a los nuevos miembros de la saga. Se habla del flamenco en familia y el flamenco profesional, a través de artistas como María la Bala o visualizado a través de un viaje a Córdoba de José Mercé y Moraíto, para ofrecer un recital, que cierra la cinta.

El documental se completa con imágenes en blanco y negro de 1975, un Moraíto chaval acompañando a la guitarra a Antoñito de la Malena o Manuel del Morao junto a Fernando Terremoto, imágenes que ilustran y contextualizan las conversaciones que mantienen los artistas.

Vídeo: ‘El cante bueno, duele’

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>